Reflexiones de un sábado particular
Día gris y triste, donde una vez más tuve el honor de cargar el ataud de un pariente muerto. La cordillera nos miraba nevada y cubierta, y el aire se respiraba húmedo y en silencio.
La vida se nos va acabando en cada segundo que pasa, donde lo que queda es un recuerdo entre los que nos van sobreviviendo.
Piensa siempre que debistes morir ayer, y que hoy es un día más de regalo. Vívelo intensamente.
Debemos concentrar nuestros esfuerzos en saber vivir y en saber disfrutar de la vida. Preocúpate del guión que queda en tu tumba, aquel que está entre tu fecha de nacimiento y la fecha de tu muerte, aquel guión representa tu vida entera y quienes están alrededor de tu tumba darán testimonio de ella.
Mi tío vivió dos meses más de regalo, disfrutó junto a su familia de cada instante que tuvo, y dejó un legado de felicidad, de lo cual soy fiel testigo.
El día terminó despejado y caluroso.

Estimado Gabriel, hermosa reflexión…pensaré en esa frase cada vez que sienta que esté perdiendo mi tiempo y mi vida.
Saludos!!!